GIGANTES DE SAN FRANCISCO SIGUEN SIENDO FAVORITOS
El banderín del Oeste de la Liga Nacional es de los Gigantes para perder. Eso ha quedado claro en los entrenamientos, ya que la mayoría de los rivales divisionales de los campeones comienzan la temporada con bajas y lesiones.
Los Dodgers no cuentan con el campocorto dominicano Hanley Ramírez, por ahora, y los Padres estarán sin los servicios de Chase Headley por largos tramos debido a lesiones en los pulgares. Los Diamondbacks comienzan la campaña sin los jardineros Adam Eaton y Cody Ross. Y en el caso de los Rockies, siempre hace falta más pitcheo abridor, como lo demuestra la contratación de último minuto de Jon Garland.
“Esta división aún luce muy fuerte”, dijo recientemente el manager de San Diego, Bud Black. “Es una división subestimada. No creo que las lesiones vayan a ser un gran factor a largo plazo. A corto plazo quizás tengan algunas ramificaciones. Todos tenemos problemas de salud. Pero no creo que cambien el panorama en lo mínimo”.
Pero es posible que los Gigantes salgan de los entrenamientos ilesos. Aunque el antesalista Pablo Sandoval no ve acción desde el 16 de marzo debido a dolores en el codo derecho, el capataz Bruce Bochy dijo que es posible que el venezolano esté listo para el Día Inaugural.
“Está mejorando”, dijo Bochy de Sandoval. “Ha progresado. De hecho, no tiene dolor alguno”.
La realidad es que los Gigantes han ganado la Serie Mundial en dos de las últimas tres temporadas y, de cualquier forma que uno lo vea, siguen siendo el equipo a vencer en el Oeste de la Nacional.
El gerente general Brian Sabean y su personal se distinguen del montón cuando se trata de sacarle provecho al draft amateur. El núcleo del orden ofensivo de San Francisco consiste de Sandoval, el primera base Brandon Belt, el campocorto Brandon Crawford y el receptor Buster Posey, quienes se desarrollaron en el sistema del club, como también es el caso de los abridores Matt Cain, Tim Lincecum y Madison Bumgarner y el cerrador Sergio Romo. Hasta Ryan Vogelsong fue seleccionado por San Francisco en la quinta ronda de draft amateur mucho antes de regresar al club como agente libre.
“No somos un equipo que llame la atención”, dijo el relevista de San Francisco, Jeremy Affeldt. “Cuando los Yankees estaban arrasando, cada jugador en su lineup ganaba más de US$10 millones al año. Aquí no tenemos eso. Para ganar, tenemos que jugar pelota pequeña, especialmente el año pasado. Bateo oportuno y buen pitcheo - no es una combinación muy llamativa”.
Colectivamente, los Gigantes sonaron apenas 103 cuadrangulares en el 2012. Para triunfar, tienen que poner las cosas en marcha.
Marco Scutaro es ese tipo de jugador. Al igual que la adición de Ross para la recta final de la campaña del 2010, el venezolano se unió a San Francisco en un canje con los Rockies el 27 de julio. Ambos peloteros le dieron una infusión de energía al equipo casi de inmediato y fueron nombrados los Jugadores Más Valiosos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, Ross contra los Filis en el 2010 y Scutaro en el triunfo en siete juegos sobre San Luis en el 2012.
En nueve juegos de Serie Mundial en los últimos tres años, los Gigantes tienen 8-1, incluyendo una barrida propinada a los Tigres en el 2012. Cuando los Yankees tuvieron 12-1 contra los Padres, Bravos y Mets en ruta a tres títulos de 1998 al 2000, se les consideraba una dinastía. Desde entonces, San Francisco es el único equipo que ha ganado dos Series Mundiales en tres temporadas, pero no se le ha dado el mismo respeto.
Los Gigantes están bien conscientes de lo difícil que es repetir como campeón. En el 2011, por ejemplo, no pudieron superar la lesión devastadora en la pierna izquierda que sufrió Posey, el Novato del Año en el Viejo Circuito en el 2010.

