EL REAL MADRID SE REINVENTA Y SIGUE GANANDO
El Real Madrid logró su primera victoria en la Liga Endesa (70-57) ante el Gran Canaria, que pagó un lastimoso tercer cuarto (sólo una canasta) y la ausencia por falas del coloso Tavares.
El equipo de Laso, que defendió muy bien en el segundo tiempo (concedió 14 puntos), es un equipo en construcción que ha cambiado tanto como para olvidarse un poco de los triples (lanzó 18 y 49 tiros de dos) y hacer de sus pívots, Bourousis (14+7 y 22 de valoración) y Ayón (10+13, 19), los mejores del partido. Con tanto jugador nuevo, el reciente ganador de la Supercopa notó la baja de Rudy, el pegamento en este arranque de curso.
Por momentos era imposible reconocer al Madrid. Tiraba sólo dos triples en el primer tiempo, vívia para sacar jugo a su juego interior, a veces tenía tres de sus refuerzos en pista a la vez, no está dispuesto a dejarse la vida desde el primer día para llegar muerto al último y, puede que lo más importante, le faltó Rudy Fernández, que fue baja por unas molestias musculares. Es el mejor del equipo, el que da lustre con su actividad en las dos zonas de la cancha.
Llull ejerció de escolta, Bourousis empezó de 'cuatro', Nocioni jugó algunos momentos de 'tres', Campazzo hizo la rotación del base con Sergio Rodríguez (que fue titular y no está fino). En el segundo cuarto, Laso, que aún no le ha pillado el aire a esta plantilla, había utilizado a todos sus jugadores. Con tanta rotación y tanta mezcla, el Madrid ofrecía una pobre imagen, deslabazado, gris, poco brillante. Eran minutos para enterrar su gran actuación de Vitoria.
El Gran Canaria, que también cambió mucho este verano, aguantó en el primer cuarto (17-16) y dominó en el segundo para irse con ventaja al descanso (38-43). Se aprovechó primero de la pobre defensa del Madrid (que sufre por ahí con Carroll en pista) y luego de una zona en la que se atascó algo su rival, que se había olvidado del triple. Para un equipo que la pasada temporada vivía de las canastas de tres, la mutación le costó irse al descanso por debajo (38-43). Bellas (9 puntos) y Aíto dominaban el encuentro.
El Gran Canaria regaló la iniciativa al Madrid tras el descanso. Falló sus cinco primeros ataques y vio como Tavares se cargaba con la cuarta personal nada más arrancar el tercer periodo. El Madrid había mejorado en defensa. Era sencillo. El Gran Canaria desapareció. Anotó dos puntos en 10 minutos: una canasta de Kendall. El Madrid de la pasada temporada le hubiese triturado. El de esta campaña, que acaba de entrar en el horno, usó ese apagón para encenderse un poco.
Campazzo le hizo bien. También Llull y Bourousis, que puso los puntos. El parcial era de 16-2 y la renta de nueve para los locales. (54-45).
El equipo de Laso se limitó a conservar su ventaja en el último cuarto pese a la aparición de Bellas. La colosal actividad de Ayón y el goteo de puntos, con algún que otro triple ya (Rivers, Nocioni y Sergio Rodríguez, le fabricaron un colchón donde acomodar su victoria que al final fue holgada (70-55), sin mucho show, pero con trabajo.
FUENTE: MARCA.com

